" En un mundo de plástico y ruido, quiero ser de barro y silencio "
sábado, 28 de diciembre de 2013
DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE - MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.
Bofetada educadísima de Brasil al mundo
DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE - MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.
Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.
Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.
El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales.
No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.
No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad.
De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia… cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.
Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.
Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!
NOTA: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los diarios de mayor tirada de EUROPA y JAPÓN.
Pero en BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo.
Gracias!
martes, 10 de diciembre de 2013
Si queremos TODOS somos capaces de crear como niños. K.R
Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté: “¿Qué dibujas?”. Y me contestó: “La cara de Dios”.
¡. ..!
“Nadie sabe cómo es”, observé. “Mejor – dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán”.
Todo niño es un artista.
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse… Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan.
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia?
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento?
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria.
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación!
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición
No hay nada más pasivo que una clase.
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias?
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte…
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
“Sé humilde: acepta que no te tocó”.
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo…
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison… ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
Y…
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque “desafinaba”. A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet…
Ahí, sir, acertaron de pleno.
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y… ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
Fuente: LA CONTRA (LA VANGUARDIA)
martes, 19 de noviembre de 2013
El ego y el diamante
Uno de los chistes clásicos de Nasrudin, el idiota sabio de la tradición sufí, es este: Un amigo, a medianoche, ve a Nasrudin, arrodillado, escarbando al pie de un farol, que alumbra a cien metros de distancia de donde él vive. “¿Qué haces ahí, arrodillado?” “¡Busco la llave de mi casa: se me cayó de las manos al abrir la puerta!”. “Pero, ¿por qué la buscas tan lejos?” “¡Es que aquí hay más luz!”… Los maestros sufís emplean este chiste para hacer conscientes a sus discípulos de que no deben fascinarse por personas con egos seductores y buscar, en cambio, su Ser Esencial, ( o su Dios interior) dentro de ellos mismos… Ahora bien, no hay que engañarse con la idea de buscar algo que no somos nosotros mismos. El Ser Esencial, es lo que en verdad somos, pero también el buscador, el ego individual es lo que somos. De ninguna manera debemos aceptar las prédicas de gurús improvisados que nos ordenan destruir a nuestro ego. El ego sin el diamante, se convierte a la larga en un monstruo egoísta. El diamante, sin ego individual, cae en el delirio paranoico de creerse Dios. El ego individual y el Ser Esencial forman una unidad amorosa, necesaria. Esto lo comprendió muy bien el poeta Rumi… Al leer su poema (escrito aproximadamente en el año 1250) les pido interpretar el “yo” como el ego individual, y el “tú” como el Ser Esencial.
“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”
A.J
“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”
A.J
lunes, 4 de noviembre de 2013
Cada ser nos enseña algo
Alejandro Jodorowsky: No sólo he aprendido de grandes Maestros, sino también de simples amigos. Cada ser viviente, por humilde que sea, puede enseñarnos algo.
En París, vamos con Jean Paul a un restaurante gastronómico. Mi amigo, que posa de conocedor, dice: “Un buen restaurante se conoce por tres cosas: su vino, su pan y su mantequilla”. Bebe el vino y lo encuentra excelente. Prueba el pan y le parece magnífico. ¡Pero no hay mantequilla en la mesa! “La olvidaron”, deduce Jean Paul y llama al mozo para decirle críticamente: “¡Caballero, aquí falta algo!” El servidor lo mira como si hubiera oiído una blasfemia y responde: “Comprendo lo que le falta, pero en esta casa no se sirve mantequilla. Sin embargo, si usted insiste, le buscaremos alguna”. Mi amigo, dándose cuenta que la atención de la casa está dedicada a crear obras de arte culinarias que no deben ser adulteradas por el sabor de la mantequilla, anula su pedido con humilde actitud… Esto me enseña que perfección es aquello a lo que nada tenemos que agregar.
En Roma, vamos con mi ex esposa Valerie a una discoteca para artistas. Cada estrella de cine, teatro o televisión, es una caricatura viviente: parecen felices con sus trapos, afeites y joyas en ese mundo hueco. Digo: “¿Cómo pueden sentirse tan felices?” Valerie me responde: “No están felices: solamente confunden placer con felicidad”… Me doy cuenta que una cosa es estar satisfecho, y otra es ser feliz.
Tin-Tan, en la película “Calabacitas tiernas” dice: “¡Siempre le pedí a Dios no que me diera sino que me pusiera donde hubiera!”… Me hace sentir que la sabiduría no es “pedir”, sino aprender a cosechar lo que abunda.
Luis Hernandez, cómico de cabaret, me dijo: “¡Si eres oveja y debes entrar en una cueva llena de lobos, tienes que convertirte tu también en lobo! Yo, en mi caso, he preferido convertirme en caverna, así los contengo a todos.”… Mi amigo coincidía con la carta 11 del Tarot, “La Fuerza”. La única manera de vencer nuestros vicios y desviaciones negativas es la persuasión. Nada se logra atacando o prohibiendo. La doncella de la carta acaricia el hocico del león y la terrible bestia, arrobada de amor, se hace mansa. El trabajo interno consiste en detectar nuestras monstruosidades y en lugar de inhibir o enmascarar esos deseos, mediante tomas de conciencia encauzarlos por vías positivas. La raíz de cada virtud es un vicio sublimado.
La abuela de Enrique Lihn, cuando veía pelearse a un ama con su sirvienta, decía: “En la casa donde alguien grita, nadie manda”.
Pierre Vigneau, maestro de karate, nos enseña un nuevo golpe.: haciendo concavidad con las manos y golpeando las orejas del adversario al mismo tiempo, se le hacen explotar los tímpanos. Es un movimiento muy complicado de ejecutar. Nos dice: “Para lograrlo se necesitan años de práctica. ¡Si es necesario comenzar algún día, comencemos hoy!”… Muchas personas se descorazonan y retardan, a veces años o para siempre, el comienzo de una obra importante. Mientras más grande sea, mas pronto debemos empezarla, y si no la logramos antes de morir, por lo menos habremos tenido el placer del acercamiento gradual a su perfección.
-El placer de pensar 78 -
viernes, 18 de octubre de 2013
El Zorro
Hubiese sido mejor regresar a la misma hora, dijo el zorro. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
martes, 1 de octubre de 2013
Se acabó
Por fin sin miedo a nada, ni al adiós, ni a lo que es, fue o será,
Sin miedo a la brisa amnésica en la cara,
Sin miedo ni culpa,
Por fin sin temor a la desilusión,
por fin termino la partida de ajedrez en mi cabeza
Sin ganadores ni perdedores, solo mi sinceridad realista,
Por fin se acabó mi mundo, por fin se hizo pedazos,
Y hoy renazco, en mi pequeña isla,
Sin miedo, sin culpa, sin temor, sin ganadores, sin perdedores
Solo con la brisa amnésica en mi cara.
Sin miedo a la brisa amnésica en la cara,
Sin miedo ni culpa,
Por fin sin temor a la desilusión,
por fin termino la partida de ajedrez en mi cabeza
Sin ganadores ni perdedores, solo mi sinceridad realista,
Por fin se acabó mi mundo, por fin se hizo pedazos,
Y hoy renazco, en mi pequeña isla,
Sin miedo, sin culpa, sin temor, sin ganadores, sin perdedores
Solo con la brisa amnésica en mi cara.
domingo, 15 de septiembre de 2013
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